Esta es la tarta que hice para participar en el concurso especial Halloween del foro "Cocinando con el Alma".
Seguro que muchos ya sabéis de qué va, pero para los que no os explico que el trabajo, ya fuera una tarta, una gelatina, cupcakes, galletas... tenía que estar inspirado en alguna escena de la película "Carrie", basada en una novela de Stephen King.
Lo primero que tuve que hacer fue conseguir la película y verla. La verdad es que no sabía qué me iba a encontrar, y lo cierto es que me reí mucho mucho viéndola. Es un pelín antigua y mucho miedo no es que dé. Eso sí, tiene momentos de mucha tensión y el desenlace es genial.
No os voy a contar muchos detalles por si la queréis ver, pero mi tarta va del momento en el que a la protagonista le tiran un cubo lleno de sangre de cerdo por la cabeza, justo cuando la coronan reina del baile de su instituto.
Y esta es la pinta que se le queda a ella y a su acompañante, un rubio de rizos tremendos que me recordaba al participante español de la última edición de Eurovisión, jeje, "algo chiquitito ououououoooooo..."
Os pongo unas fotos de cómo hice la tarta.
Los bizcochos eran de yogur y de brownie de chocolate negro. Fui alternando las capas para que el sabor fuera más divertido.
El almíbar era de ron... como no lo iban a comer los niños me lancé a hacerlo con un poco de alcohol.
Y el relleno: mermelada de fresas y arándanos, para que al cortar la tarta fuera todavía más sangriento, por fuera y por dentro.
Para hacer las formas de la barbilla y la nariz pegué pedazos de bizcocho más pequeños utilizando miel. Y para que las caras tuvieran un poco más de expresión hice los huecos de los ojos y de la boca del chico.
Después pusé el fondant, hice los pelos de los dos protagonistas y pinté las caras disolviendo colorantes en ginebra... entre el almíbar de ron y la ginebra me quedó una tarta a lo cubata de fin de semana. Creo que si hubiera comido mucha de una sentada incluso habría tenido resaca, jeje.
Y a mi favor tengo que decir que era la primera vez que pintaba con colorante. Es un hecho que tengo que seguir practicando... bastante.
Y por último quedaba darle más realismo a la escena con el puntillo final: la sangre chorreando por el pelo y el careto de Carrie. No sabía qué utilizar y me planteé echarle ketchup... pero al ser una tarta que después pensaba comerme me dio pena y decidí que lo mejor sería ponerle algo dulce. Así que sirope de fresa me pareció una opción más acertada.
Y para no perder la costumbre una foto del corte de la tarta. Ésta un poco más macabra y sangrienta que lo habitual, jeje.