Me encanta el mes de octubre: empieza a hacer frío, las tarde se acortan, hay que sacar los abrigos y las mantas... Pero lo que más me gusta es que el último día se celebra la fiesta de Halloween.
Vale que es una costumbre americanada, pero el hecho de disfrazarse y salir con las sobrinas a pedir caramelos, o hacer fiestas con los amigos y aprovechar para comer muchos dulces me parecen motivos más que suficientes para "adoptar" de buena gana esta fiesta.
El año pasado tuve la suerte de poder ir a Estados Unidos a pasar Halloween. Era algo que me hacía mucha ilusión y así pude ver en primera persona como lo viven, llenando sus casas de adornos, calabazas, telarañas de 5 metros de altura por la fachada con arañas gigantes trepando... Y por supuesto la costumbre del trick or treat de pedir caramelos por las casas.
Me encantó la experiencia pero tuvo su parte negativa porque al estar fuera no pude preparar todos los dulces con temática Halloween que me habría gustado.
Así que este año me he propuesto que voy a a dedicar todas las entradas del blog de octubre a Halloween :)
Empezamos con estos cupcakes de coco con cheese cream teñida de verde. Para los cupcakes utilicé la receta de siempre añadiendo un botecito de esencia de coco, que además de darle olor le da mucho sabor.
Las cápsulas y toppers me los traje de Disney World, del parque Magic Kingdom donde había una tienda llenita de artículos de Pesadilla antes de Navidad y de cosas de Halloween.
Los caramelos naranjas son típico de por allí y los dan durante el truco o trato. Están ricos, duritos por fuera y blanditos por dentro porque llevan fondant. Se llaman candy corn, los caramelos de maíz, porque imitan a los granos de las mazorcas. Son típicos de Estados Unidos y Canadá. Aunque ya se encuentran en cualquier fecha del año lo habitual es comprarlos durante las fiestas de Halloween y Acción de Gracias.
Hasta aquí mi primera entrada halloweenera del 2012 :)
Poco a poco irán apareciendo muchas más, tenebrosas y aterradoras, jajajajjaaaaaaaa.
Poco a poco irán apareciendo muchas más, tenebrosas y aterradoras, jajajajjaaaaaaaa.
Besos!
































