El que avisa no es traidor, y la receta de hoy no es para nada apta durante la operación biquini. Aunque en realidad, ¿cuál de este blog lo es? ;)
Estos bocaditos no solo tienen muchísimas galletas Oreo, es que además son altamente adictivos. Una vez que empiezas no puedes parar. Vas a por una cucharadita y acabas comiéndote 10!!! Lo metes en el frigorífico y cada vez que lo abres para sacar algo ahí están, tentándote para que cojas un cachito más, y otro y otro, hasta que se terminan!
Yo por si acaso os pongo la receta, por si os animáis. Pero ya os lo he dicho, avisados quedáis que esto es un vicio que solo termina cuando se acaban.
Esta receta tan rica la saqué del blog Sweet Mania. Si no lo conocéis os recomiendo que hagáis una visita porque hay una recetas dulces buenísimas.
Para la base necesitamos:
17 galletas Oreo
30g de mantequilla sin sal
Para el relleno necesitamos:
300g de queso crema
90g de azúcar
un yogur natural
1/2 cucharadita de esencia de vainilla
1/4 cucharadita de sal
1 huevo
1 yema
12 galletas Oreo
Precalentamos el horno a 170º
El molde donde vayamos a hacerlo hay que forrarlo con papel de horno. Yo utilicé uno cuadrado de 20x20.
Picamos las 17 galletas Oreo. Yo lo hice en la Thermomix, 10 segundos, velocidad 8 con 3 golpes de turbo.
Se quedarán totalmente trituradas.
Las ponemos en el recipiente donde vayamos a hacer nuestros bocaditos y añadimos la mantequilla totalmente derretida. Para derretirla yo utilizo el microondas.
Lo mezclamos todo ayudándonos de una cuchara y lo alisamos formando una capa que cubra toda la base del recipiente.
Lo horneamos durante 10 minutos.
Mientras empezamos a hacer el relleno.
Hay que batir el queso y el azúcar. En la KitchenAid a velocidad 5 tarda un minutos aproximadamente.
Sin parar de batir y poco a poco añadimos el yogur, la vainilla, la sal, el huevo y la yema. Reservamos.
Cogemos las 12 galletas Oreo y con la mano partimos cada una en 4 pedazos. Los añadimos a la mezcla que habíamos reservado y lo mezclamos con una espátula.
Después lo añadimos en el recipiente donde ya teníamos horneada la base, lo alisamos y lo metemos al horno durante 40 mintuos.
Pasado este tiempo lo sacamos y dejamos enfriar un par de horas. Después lo metemos al frigorífico y lo dejamos de un día para otro.
Lo sacamos y cortamos en cuadraditos.
Y ya están listos para comer.
La tentación se multiplica porque la receta es facílisima. Ya me contaréis pero me parece que pocos vais a poder resistiros a probar estos bocaditos de Oreo y queso.
Besos!